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domingo, 27 de mayo de 2012

Ciudades de Al Andalus (y III)


ESTRUCTURAS EMBLEMÁTICAS
 Existen edificios y complejos urbanísticos comunes a todas las ciudades hispanomusulmanas: alcazabas, mezquitas, zocos, alcaicerías y alhóndigas configuran el paisaje urbano de la madina andalusí.
La alcazaba (Qasaba)
A partir de ella se desarrollaba la madina, por lo general era la primera construcción que se realizaba al fundarse una ciudad. Ésta alcazaba recibía distintos nombres: hisn Mérida) almudayna (Palma de Mallorca) qasr al-hubúr (Denia) o al-hizám (Toledo)
La alcazaba solía situarse en el punto más elevado de la ciudad, aunque hay excepciones, como es el caso de Sevilla, Mérida, o Valencia que se encuentran en el centro de la madina.
Dentro de sus propios muros las alcazabas disponían de todas las estructuras urbanas necesarias: mezquita, palacio, aljibe, casas, etc. Se puede decir que la alcazaba forma un barrio por sí misma.
La alcazaba acoge la residencia del poder político, que se manifiesta de diferentes maneras. Si detrás de sus muros habita el soberano y sus acólitos, sus murallas cumplen dos funciones, por un lado las meramente defensivas, y por otro el símbolo del aislamiento del poder político supremo, algo clásico del mundo islámico que trae como consecuencia la teoría del califa ocultó En los casos en los que la alcazaba está ocupada por una delegación del poder, gobernador civil o militar, la alcazaba no suele estar totalmente aislada.
Es interesante señalar la existencia en ocasiones de un espacio no construido, rodeado de una muralla y enlazado a la alcazaba. Éste recinto es el conocido como albacar (albacar significa ganado), tenía como función amparar, en caso de peligro, a los habitantes de la ciudad y a sus rebaños 
Plano de la alcazaba de Almería
Alcazaba de Málaga

La mezquita (masvid)
Existen dos tipos de mezquitas, la masyid y la masyid yámi (mezquita aljama), ésta última, más espaciosa para que quepan todos los fieles de la madina para la oración común del viernes, es el núcleo principal de la ciudad musulmana.
Suele estar en el centro de la ciudad, por ella o sus alrededores pasan siempre las vías principales de la ciudad, aunque en ocasiones se encuentra en zonas más periféricas - Córdoba, Murcia - al situarse contigua a la alcazaba.
La mezquita no sólo cumple funciones religiosas, tiene funciones judiciales - conflictos civiles -, notariales - contratos matrimoniales -, debates públicos en sus patios'. También tenía funciones como madraza (escuela), especialmente para adolescentes y adultos. Esto estaba muy mal visto por algunos influyentes personajes, como Ibn Abdun, que en su tratado de hlsba, dice: " Las mezquitas son las residencias de Alláh... por lo tanto no se deben hacer en ellas reuniones sobre impuestos, procesos, o cualquier otro asunto mundano.( Tratado de Ibn Abdun, traducido por Levi Provençal y García Gómez. Madrid. 1948)
También actúa como centro de expresión del poder - en el Islam la religión y la política están inseparablemente unidas -, es en la mezquita en donde se pronuncia la jutba (comunicados del califa) por parte del ulema dando


Mezquita de Córdoba

Le escuela (madraza)


 No sólo había escuelas dentro de las mezquitas; también había lugares de enseñanza, en esto caso solían estar dedicadas a la enseñanza superior- en otros puntos de la ciudad, es el caso de Granada


Plano de la madraza granadina

4.3 E1 zoco (suq)
El zoco es el elemento fundamental de la vida económica urbana. Suelen estar situados junto a la mezquita aljama, aunque también existían pequeños zocos de barrio, el arrabal de los judíos en Toledo, o zocos esporádicos, como el mercado de caballerías que se celebraba en Zocodover (Toledo).
Los zocos estaban rigurosamente organizados por profesiones, por ejemplo el suq al-sarrayin (zoco de los silleros), o el suq al'attárín (zoco de los especieros) en Sevilla. Su colocación, con respecto a la mezquita, solía seguir un orden, así los vendedores de perfumes se ubicaban en la zona más próxima, mientras que los alfareros se encontraban en el punto más alejado respecto a la misma.
En algunas de las ciudades más importante de al-Ándalus, existían junto a los zocos establecimientos muy especializados. como, por ejemplo, el dar al-tiraz en donde se fabricaban telas de seda, con una lujosa ornamentación, que llevaban el nombre del soberano de turno.

La alcaicería (al-gaysariyya)
Era una institución comercial y el edificio o conjunto de edificios que la albergaba. Las características más acusadas eran:
  • Pertenecían al soberano.
  • Dentro de ella podían existir varios zocos.
  • Era una construcción cerrada, guardada celosamente por vigilantes (surta), con acceso por una o varias puertas que tan sólo se abrían en las horas comerciales.
  • En ella se almacenaban y vendían los productos de lujo. o

Estos zocos y alcaicerías no pueden por menos que hacernos cerrar los ojos e intentar sentir la mezcolanza de olores, colores, unidos a la algarabía que formaban los extrovertidos andalusíes.

La alhóndiga (funduq)
El término funduq designa a un establecimiento que sirve de almacén de mercancías y alojamiento de mercaderes.
Alrededor de un patio cuadrangular se disponían galerías a las que daban las puertas de las habitaciones en las plantas altas, y las de las tiendas en el nivel del patio. Generalmente los productos que se almacenaban eran aquellos que solían escasear en la madina.
Algunas alhóndigas estaban especializadas en el almacenamiento de un determinado producto, aceite, carbón, etc.
Amén de la alcaicería y la alhóndiga, existían otros establecimientos dedicados al almacenamiento de unos determinados productos: alhorines, almodins para los productos cereales, zafals o albacaras, para el ganado, etc.
Corral del Carbón (Granada)
El baño (hammám)
 El baño es un elemento indispensable del paisaje urbano andalusí. En el Islam existe una especial preocupación por la higiene, por otro lado está 1a exigencia de la purificación ritual antes de realizar las obligadas oraciones - de ahí que generalmente los baños se encontraban próximos a una mezquita.
En algunas ciudades existían un número considerable de baños - en Córdoba más de seiscientos en la época de mayor esplendor de la capital califal -. El uso de los baños se dividía para hombres y mujeres, bien estableciendo unas determinadas horas para cada grupo, bien utilizándolos en distintos días de la semana.
Lo conformaban tres salas. La fría, la templada, y la caliente que solía ser la más
caldera. A veces entrada, lugar en descansar. El baño era también un lugar de encuentro en donde la sociedad andalusí expresaba su sociabilidad. amplia y que contenía la existían una cuarta sala ubicada en la donde los clientes podían desvestirse y
Baños árabes de Jaén
La Muralla
Separa Físicamente la ciudad y el campo circundante, actúa tanto como elemento defensivo como de límite de distintos códigos jurídicos. Se puede decir que es el umbral entre la sociedad urbana y la sociedad rural.
Se ha tomado tradicionalmente a la muralla como algo intrínseco a la ciudad musulmana, y aunque ésta concepción puede ser asumida casi en su totalidad hay que significar que al-Idrisi señala en ocasiones a ciudades, a las que da la homologación de madinas, que carecen de ella.
Los materiales empleados fundamentalmente en la construcción de las murallas son la piedra y la tierra, utilizándose de forma muy secundaria el ladrillo.
Las murallas islámicas tienen algunas características. Por un lado están las barbacanas,  son murallas anteriores a la principal, con algo menos de altura. Se colocan delante de las murallas en la parte llana y asociadas a las torres albarranas. Estas barbacanas impiden al asaltante el ataque directo a la muralla principal. En Sevilla circundaban las murallas de la ciudad en todo su perímetro; aún se puede admirar un resto de ella entre las puertas de Córdoba y de Macarena.
Otra peculiaridad de las defensas constructivas musulmanas son las torres albarranas.Son torres destacadas de las murallas más de lo normal y unidas a ellas mediante un muro puente o pasadizo. Tenían por objeto impedir la aproximación del enemigo a la barbacana; desde ésta torra podían atacar al enemigo por la espalda. Un ejemplo de torre albarrana es la Torre del Oro en Sevilla.
Las puertas (bad)
     Dos funciones cumplían las puertas, por un lado su carácter de ingreso fortificado, por otro lado cumplían una función fiscal pues en ellas se cobraban impuestos por las mercancías que ingresaban en la ciudad, y a veces de las que salían. Las puertas eran cerradas de noche quedando la ciudad incomunicada con el exterior.       
Generalmente las distintas puertas que tenía una madina se unían a través de las vías más principales de la ciudad. De estas puertas arrancaban los caminos hacia las ciudades con las que se mantenía una mayor relación, de ahí que muchas de ellas tuvieran como nombre el de una ciudad: puertas de Zaragoza y Soria en Calatayud, puerta de Sevilla en Córdoba, o puerta de Córdoba en Sevilla.
El número de puertas variaba en función de la importancia de la ciudad, Córdoba con diez puertas, Toledo con once, y Sevilla con quince eran las ciudades andalusíes que más puertas tenían. »
Había dos tipos fundamentales de puertas: las de ingreso directo, que tienen la entrada en línea recta, a veces flaqueadas por dos torres, como en la alcazaba de Mérida, o la Puerta del Sol de Toledo; y las de recodo, éste dispositivo en recodo es herencia de la arquitectura militar bizantina - Constantinopla es un claro ejemplo -, al disponer en su interior de uno o varios recodos se dificultaba la entrada al asaltante, este sistema se generalizó en los siglos XII y XIII, aunque ya hay casos anteriores como Madinat al-Zahra.
Puerta en recodo, Medina Azahara (Córdoba)
En casos de asedio se tendía a tapiar las puertas con obra de fábrica, dejando tan sólo una practicable, también era costumbre que para evitar su incendio por el enemigo las hojas se forrasen con chapas de hierro bien clavadas (bad al halid).
Además de las puertas principales existían otras puertas, llamadas de la traición - Albarracín, Vascos, Antequera -, eran postigos de pequeño tamaño y generalmente construidas a una determinada altura del suelo, solían utilizarse para recibir refuerzos - de ahí que en ocasiones se llamarán puertas del socorro (Toledo, Talavera, Niebla), hacer improvisadas salidas y en último término huir. 
ELEMENTOS PERIURBANOS
 La ciudad musulmana es una ciudad que vive hacia fuera, al contrario que en las ciudades cristianas en las ciudades islámicas hay una gran actividad extramuros, y no sólo de actividades que sirvieran para el solaz de sus habitantes, sino también actividades políticas y religiosas.
La musallá
Un precepto islámico es que la oración del viernes ha de ser comunitaria. El crecimiento de algunas ciudades, a pesar de contar con varias mezquitas, imposibilitaba el reunir a toda la población para estas oraciones.
Esta imposibilidad de reunir a toda la umma justifica la creación de unos amplios espacios extramuros para realizar las oraciones de las grandes fiestas.
Solía disponer de un mihrab, y en ocasiones de una pequeña construcción con una fuente para poder realizar las abluciones.
Está documentada la existencia de musallás en Madinat al-Zahra, Murcia, Valencia, Granada, Sevilla, entre otras muchas poblaciones de al-Ándalus.
La musara
Era una explanada dedicaba a los ejercicios ecuestres. las paradas militares y en general a servir para el esparcimiento público. En muchas ocasiones ocupaban el mismo espacio que la musallá - éste parece ser el caso de Sevilla -
Una musara excepcional por su situación intramuros se cita en Segovia en una carta real de 1412 sobre el apartamiento de los judíos.
El cementerio (magbara)
Se ha venido manteniendo tradicionalmente que el cementerio musulmán es siempre extramuros, ésta teoría está siendo cuestionada hoy en día por las hipótesis de algunos historiadores, este es el caso de Julio Navarro Palazóng. El mantener que son un -­fenómeno periurbano ha generado desenfoques cuando se han encontrado dentro de las murallas, generalmente se explica manteniendo que al crecer la ciudad esta le ha englobado. Se justifica esta tesis en que las fuentes mencionan que los cementerios se encuentran junto a las puertas, pero ninguna fuente indica si es en la parte exterior o interior.
   Siguiendo la teoría del investigador Julio Navarro al fundarse la madina ésta tiene sus elementos dentro, incluyendo los cementerios. Sólo cuando la ciudad se extiende y va eliminando los espacios verdes empieza a producirse la salida de la madina de los cementerios por la necesidad del espacio. En definitiva esta hipótesis defiende que el cementerio es periurbano sólo en las fases más avanzadas de la madina, no en el momento fundacional. Un ejemplo de ésta teoría es el cementerio de santa Eulalia en Murcia, fundado en el ai~~lo IX dentro de una casa, que presenta enterramientos posteriores al momento de creación del recinto; otros ejemplos son Orihuela o Pechina. Los cementerios musulmanes extramuros, no tenían vallado, solían ubicarse junto a los caminos de acceso a las puertas principales de la ciudad.Son frecuentes en el interior de las ciudades las qubbas pequeñas capillas que albergaban el sepulcro de algún santón o asceta; también son frecuentes los enterramientos en el interior de los alcázares, o la existencia de una rawda - cementerio donde son enterrados los miembros de la familia que está en el poder -
Ubicación de los cemenetrios musulmanes en Murcia

La almunia
Para algunos es una propiedad de recreo exclusivamente, otros en cambio le otorgan también funciones agrícolas, ésta última teoría parece ser la más acertada, partiendo de la base que la almunia vendría a mantener la tradicional erección de palacetes campestres, los conocidos como palacios del desierto, que servían tanto para solaz de su propietario como para la explotación agropecuaria.
Hay almunias documentadas en Córdoba, Sevilla, Valencia, Toledo (Huerta del rey) etc.
Otras instalaciones periurbanas
Solía haber con frecuencia, en los alrededores de las ciudades, pequeñas ermitas (rábitas) en donde vivían ascetas bien en solitario, bien acompañados de algunos de sus discípulos.
También se han constatado cerca de las puertas de acceso de lagunas madinas unos espacios con funciones comerciales muy específicas. Destaca el mercado de intercambios entre la ciudad y el campo. Originariamente estos espacios comerciales no disponían de instalaciones fijas, pero muchas veces estos mercados se van volviendo estables llegando a provocar la creación de un arrabal en torno a él.

BIBLIOGRAFÍA

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  • GARROT GARROT, José Luis: Recuerdos de Mayrit, en Madrid en el tránsito de la Edad Media a la Moderna, (Madrid, 2008), pp. 83-103
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  • VVAA: Actas II Congreso de Arqueología Medieval, tomo II, (MAdrid, 1987)
  • VVAA: La ciudad islámica, (Zaragoza, 1991)

















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